Subyacente
Perdura la maldita impía de mis triunfos y salvajes caceríaspor entre la sangre y dentelladas fulgura la necia melancolía de tu ausencia inicua
la brutal indiferencia ensombrece la agonía de la presa entre mis fauces,
la sangre no sacia esta sed tantálica
ni la carnicería despiadada el ansia
mientras hundo mis tenazas en las pálidas pieles doblegando las cabezas con precisión al punto máximo de tensión como el arco del violín sobre las cuerdas exactas
que me permitan oir las dulces notas del dolor
en el hálito de otras voces
perdura el eco maldito
de la apatía displicente
del desinterés que abofetea
a esta autosuficiencia arrogante
de soledad monstruosa
y ahora te ves
Tan deslucido y ajado
preso del tiempo y la realidad
pedestre y vacío
sobretodo apóstata
de mis imágenes
metáforas e hipérboles
de cada una de mis letras blasfemo
incapaz
.