jueves, 18 de octubre de 2007

Bufidos

Con su sonrisa irónica y medio abatida

de los labios delgados los bordes dibujados en un rictus polifacético y multifuncional

para que nadie sepa qué siente el bufón cuando avanza con su hacha destripando a los pálidos señores

con inusual maestría

el filo sobre vientres muslos cuellos y otras acogedoras blandeces

cae

lánguido y brutal